viernes, 15 de febrero de 2008

Los que se van ("2da parte)

Recuerdo como si fuera ayer, aquellos primeros pasos dentro de la carrera. Aún sin saber que es lo que nos esperaba. Era como si nos rehusáramos a renunciar a nuestra inocencia y complejos de adolescencia. Ha pasado mucho tiempo desde entonces...


Desde entonces valiosas amistades he podido formar. Amistades que, estoy seguro trascienden las barreras impuestas arbitrariamente por los muros de cualquier facultad. Amistades junto a las cuales he aprendido a crecer como persona, como ser humano, como individuo en este mundo que todos los días busca lo mismo de manera incesante.


Desde entonces he podido aprender que las experiencias vividas no son de nadie, solo de aquellos que las recuerdan, pues no pueden pertencer a nadie. Una vez vividas radican en el universo de lo etéreo, enseñandonos como ser y hacer aquellas cosas que nos harán felices.


Desde entonces, la vida se ha vuelto más corta. Cinco años más corta. No somos los mismos. ¿Como podríamos serlo? Son demasiadas neuronas quemadas (ya sea por estudios o borracheras) para decir que algo quedó intacto. Solo la pureza del espíritu podría aventurarse a sacar pecho por nosotros, pero se sonrojaría ante tal patraña, pues sí creo que seguimos siendo puros, pero no intactos, no como entramos.

Ahora solo queda lo que el mundo les arroje encima. Solo entonces sabrán que tan incoentes eran y en quienes los convirtió todas las vivencias pasadas.

No hay comentarios: