
El gobierno del Ecuador en aras de mantener una línea severa de rechazo pero pacífica, ante la violación del espacio aéreo ha emitido 3 condiciones para sobrepasar el impasse internacional por el cual pasamos.
1: “Que Uribe ofrezca un excusa terminante, y sin justificaciones”.
Todos sabemos que la mañana del sábado el presidente Uribe llamó al presidente Correa para comunicarle su versión de lo sucedido. En esta onírica versión, Colombia se encontraba respondiendo un ataque desde territorio colombiano hacia territorio ecuatoriano. Y aseguró que el espacio aéreo ecuatoriano jamás había sido violado.
Parafraseando al compañero presidente, esto, o quiere decir que el presidente Uribe estuvo mal informado, y por ende autorizó una operación distinta a la que realmente se efectuó por lo que cabezas de militares tendrían que rodar, o descaradamente le mintió a la máxima autoridad electa del pueblo ecuatoriano, simbolizando la más clara burla a las aspiraciones populares de respeto y fraternidad entre los pueblos.
2: “Que se comprometan con la comunidad internacional a no repetir su agresión, y a no hacerlo con ningún otro país”.
Esta violación no es nueva. Hemos estado mirando para el otro lado ante la violación de espacio aéreo, desde el 19 de febrero de 2002 en que helicópteros colombianos incursionaron dentro de nuestro territorio cerca de la población de Puerto Nuevo al margen derecho del Río San Miguel, cerca de Nueva Loja.
Casi parece que desde esos momentos el gobierno colombiano ha estado probando la paciencia de su vecino del Sur, hasta que finalmente la destruyeron al organizar una masacre en territorio extranjero. Nuestro territorio.
3: “Ofrecer un desagravio público por las acusaciones de vinculaciones con la guerrilla colombiana”
Ahora, se nos acusa de mantener alguna especie de “pacto político” con las FARC-EP, pero, si desde el 2000 al 2006 trece campamentos de las FARC fueron encontrados y destruidos por el ejercito ecuatoriano, y desde el 2007 al 2008 se encontraron y destruyeron doce campamentos. Pregunto yo… ¿Pacto político? ¿A favor de quién?
Lo único que pueden demostrar es que el ministro Larrea sostuvo diálogos para agilitar la liberación de rehenes. Entre ellos soldados colombianos, inclusive soldados gringos, y hasta
Supuestas actas donde se dice expresamente que al ministro aludido en adelante se lo denominará como “compañero Juan”. Cuando es obvio hasta para un muchacho de 13 años, que por razones de seguridad es imposible que pongan en la misma acta, el nombre verdadero de una persona, junto al alías. Eso es un infantilismo.
El único propósito que veo a esas supuestas “pruebas”, además de crear excusas tontas para producir cortinas de humo a fin de excusar lo inexcusable, es la intención de desestabilizar a un gobierno soberano que en repetidas ocasiones se ha negado a participar en el Plan Colombia. Un gobierno que se ha quejado enérgicamente ante las indiscriminadas fumigaciones con glisfosato en la frontera. Un gobierno que mantiene excelentes relaciones tanto diplomáticas, como comerciales con
Las exigencias de Ecuador son razonables y apropiadas. Son exactamente lo que este país quiere sacar de este impasse. La garantía del respeto para poder convivir en paz con todos los pueblos de América Latina.
Cualquier posición contraria a esta simplemente no es digna de llamarse ecuatoriana.
Fernando Egas.
Guayaquil, Ecuador.



